sábado, 1 de enero de 2011

Las tres grandes preguntas: ¿Qué soy? (1/3)

Este es el primero de una serie de tres artículos que desde hace algún tiempo he deseado escribir, es acerca de las tres grandes preguntas que todo ser humano se hace en algún momento de su vida, las cuales son: "¿Qué soy?, ¿Quién soy? y ¿Para qué existo?", será muy interesante tratar de encontrar las respuestas a estas tres preguntas en la Biblia, que es la Palabra de Dios, así que, sin más preámbulos vamos con la primera pregunta y su primera respuesta:


¿Qué soy?

Te diré algo muy importante que debes considerar, la palabra “que” cuando está en forma de pregunta significa, según el diccionario: “… inquiere o pondera la naturaleza, cantidad, intensidad, etc., de algo”; así que cuando te preguntan “¿qué eres?” equivaldría a que te preguntaran “¿qué naturaleza tienes?”, por lo que esta respuesta es general a todos nosotros y no importa como sean los rasgos de tu personalidad; la respuesta a la pregunta ¿qué soy? es precisamente: “soy un ser humano”, porque esa es tu naturaleza, ¡es nuestra naturaleza!.

Es posible que esta respuesta se pueda considerar sencilla, esto no quiere decir que la misma sea incompleta o incorrecta, para personalizar esta respuesta, podríamos agregar sin ningún problema tu género, es decir si eres un “ser humano hombre” o una “ser humano mujer”, sin embargo ahora deriva una pregunta un poco más profunda a saber: ¿qué es exactamente un ser humano?, para eso contrastaremos unos versos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento:

  • “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza;... Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” Gén. 1:26a-27
  • “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.” Gén. 2:7
  • “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.” 1 Tes. 5:23

En estos versículos podemos encontrar la clave para saber exactamente el significado de ¿Qué es un ser humano?, en el primer texto (Gén. 1:26a-27) destaco el verbo “hacer”, conjugado en cuarta persona, de: “Entonces dijo Dios: Hagamos…”, a pesar que esta no es una nota que trata sobre la trinidad de Dios, queda claro que Dios esta hablando en plural cuando se refiere a sí mismo, igual de importante es la parte que dice: “…conforme a nuestra semejanza…”, ahora bien, sí Dios que es un ser tripartito (Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo) decide crear a otro ser a Su semejanza, lo lógico sería que este nuevo ser fuera también tripartito, el “espíritu, alma y cuerpo” que vemos en 1 Tes. 5:23.

El proceso de creación de un ser humano (un “ser viviente”) que siguió Dios, se muestra en el segundo versículo (Gén. 2:7): “formó al hombre del polvo de la tierra,…” la palabra hebrea para tierra es adamá y para hombre es adam (misma que para Adán), como podemos ver, un hombre en parte esta formado por el “polvo de la tierra” pero no es solamente eso, porque a continuación dice el verso: “…, y sopló en su nariz aliento de vida…”, es claro que sin este aliento de vida el cuerpo no sería un “ser viviente”, dicho aliento de vida es el espíritu mismo que Dios nos da a cada ser humano, espíritu sin el cual la persona no podría vivir y espíritu que volverá a Dios una vez que la persona deje de vivir, pero lo maravilloso de la creación del hombre es lo que sucede cuando “chocan” el espíritu y el cuerpo, terminemos el verso: “…, y fue el hombre un ser viviente”, es entonces que se crea el “alma” representado por la palabra “ser viviente” (por ejemplo, en la versión King James de la Biblia, se lee esa parte así: “and man became a living soul.” – “y fue el hombre un alma viviente.”), cuando hablamos del alma, hablamos de la mente y el corazón del hombre, donde se alojan sus pensamientos, emociones y sentimientos, esta es la parte del ser humano que pasará a la vida o muerte eterna, veamos los versículos de Job 32:8, Eclesiastés 12:7 y Mateo 10:28:

  • “Ciertamente espíritu hay en el hombre, Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda.” Job 32:8
  • “... y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.” Ecle. 12:7
  • “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.” Mat. 10:28

Otra consideración importante para responder a la pregunta ¿Qué soy?, o ¿Que naturaleza tengo? (recuerda el significado de la palabra "que" en pregunta "inquiere naturaleza..."), es que debemos saber que además de que estamos formados por un espíritu, un alma y un cuerpo; la Biblia nos enseña claramente que nuestro ser tiene una naturaleza pecadora o dicho en palabras más comunes, somos malos por naturaleza y de nacimiento. Leamos los siguientes pasajes que nos ilustran más este punto:


  • "Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres,
    Para ver si había algún entendido
    Que buscara a Dios.
    Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido;..." Salmos 53:2-3a
  • "Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno." Romanos 3:12
  • "Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios." Romanos 3:23
  • "Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso,..." 1 Juan 1:10


Así que cuando te preguntes a ti mismo que eres, la respuesta más idónea es que eres un ser humano, creado por Dios, a Su imagen y semejanza; compuesto por un espíritu, un alma y un cuerpo; como eres un ser imperfecto, tu naturaleza es siempre hacía el pecado, y es gracias al pecado que un día pereceras (Romanos 6:23) en ese momento, tu cuerpo volverá a ser polvo, tu espíritu regresará a Dios y tu alma tendrá vida o muerte eterna (dependiendo de sí has aceptado que el sacrificio que hizo Jesús en la cruz por ti fue para pagar todos tus pecados y que sí tu crees en eso, tienes la vida eterna, leer Juan 3:16, Efesios 2:8-9, Juan 5:24, Tito 3:5). 


"Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro." Romanos 6:23

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." Juan 3:16


"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe." Efesios 2:8-9


"De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida." Juan 5:24


"Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo" Tito 3:5