viernes, 8 de enero de 2010

Paganismo en la Iglesia

En el Periodo Intertestamentario de la Biblia, ocurrió un evento muy importante en la historia de Judá, aunque en la Biblia es mencionado de forma profética, esta se verifica con el libro histórico de Macabeos. El rey seleucida Antíoco IV Epífanes ordenó la helenización de Palestina y prohibió a los judíos guardar sus leyes y demás costumbres. En otras palabras, este fue el primer monarca pagano que persiguió a los judíos por su fe (Daniel 11:25 – 35). Un sacerdote judío llamado Matatias y sus cinco hijos lideraron la resistencia judía en contra de Antíoco. Esto llegó a conocerse como la revuelta de Macabeos porque Judas Macabeo fue el líder principal entre los cinco hermanos. Luego de veinticuatro años de una cruda guerra, lograron la independencia de su pueblo con la ayuda de Roma. Los descendientes de los Macabeos fundaron la dinastía asmonea, nombre que se deriva de Hasmon, un ancestro de los Macabeos.

Los asmoneos se apoderaron del oficio del sumo sacerdote aunque no pertenecían al linaje de Leví, teniendo muy poca preparación para este oficio. Pero en poco tiempo los asmoneos, descendientes directos de los valientes líderes y defensores del judaísmo los Macabeos, empezaron a seguir las costumbres helénicas y las practicas que tanto ellos como sus antecesores resistieron a muerte. Perdiendo así todo por lo que lucharon ellos mismos y sus ancestros.

En resumen podemos ver hombres que lucharon a muerte por defender su fe en el Dios de Israel y que luego, sus descendientes, hicieron caso omiso a estos actos de fe logrados por sus padres, tornándose así a religiones y costumbres atractivas y mundanas que solo llevaban y llevan a la perdición.

En la actualidad, se ve de manifiesto este tipo de historias, pero que no tratan de padres a hijos, sino que ocurren en una misma persona. Muchos hombres cuando experimentan el regalo de la salvación, deciden empezar a servir en sus iglesias, y a “crecer” en el camino hacia la perfección (Fil 1:6). Muchas iglesias en su afán de levantar nuevos líderes, tratan de acelerar este proceso de liderazgo, y solo buscan el buen carácter de un hombre. Dicen: “Solo es necesario que este hombre sea sacrificado para Dios y que tenga buen carácter”, ya olvidan todos los detalles mencionados en 1 Tim 3: 8 – 13. ¿Que sucede? Buenos hombres que realizan cosas importantes para Dios, se pierden en las atractivas corrientes de las costumbres mundanas y perdidas. Como los Macabeos, estos hombres están dispuestos a hacer grandes cosas para Dios, pero por afán de algunas iglesias, y no darles la correcta preparación, terminan como los asmoneos, rindiéndose y olvidándose de su fe y su liderazgo para sumergirse en el atractivo mundo de la perdición, por su débil preparación eclesiástica. ¿Porque las iglesias se afanan más por tener más lideres? La Biblia menciona en Proverbios 21:15

“Los pensamientos del diligente ciertamente traen hacia la abundancia: mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza”

Ahora, pregunto de nuevo ¿Porque las iglesias están escasas de líderes? Porque se apresuran alocadamente a conseguir líderes. Y que se esta generando con este afán, hombres cuyo pasado es recordado como grandioso bajo el servicio de Dios, pero que actualmente son como los asmoneos, que por su pobre conocimiento y su débil preparación, terminan sucumbiendo ante las costumbres atractivas de la humanidad mundana.

1 comentario:

  1. Excelente reflexión. Creo que la presencia de líderes en las iglesias es indispensable y uno de los puntos a trabajar fuertemente en cada iglesia, pero como lo mencionas, el apresurarse a nombrar nuevo líderes puede llevarnos mas bien a la escasez de ellos; como en todo, hay que esperar el tiempo de Dios y ser pacientes. Excelente reflexión!

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